Los gatos tienen la necesidad natural de arañar. Lo hacen para afilar sus uñas, marcar su territorio y liberar energía acumulada. Sin embargo, este comportamiento puede convertirse en un problema cuando nuestros muebles terminan destrozados. Afortunadamente, existen estrategias efectivas para redirigir este hábito sin necesidad de castigos. En este artículo te explicamos cómo evitar que mi gato arañe los muebles sin castigarlo.
El primer paso para evitar que tu gato arañe los muebles es ofrecerle alternativas atractivas. Para ello, debes elegir un rascador adecuado teniendo en cuenta:
Material: Prefiere rascadores de sisal, cartón corrugado o madera rugosa, materiales que los gatos disfrutan arañando.
Tamaño y estabilidad: El rascador debe ser lo suficientemente alto para que tu gato pueda estirarse por completo y estable para que no se tambalee.
Ubicación: Coloca el rascador cerca de los muebles que suele arañar o en lugares donde le gusta estar.
Si tu gato no usa el rascador, frótalo con hierba gatera o rocíalo con feromonas para hacerlo más atractivo.
Nos desplazamos uno o dos días al mes por Tarragona ciudad, para recoger tu donativo de comida donde tu nos digas. Cuando vayas a la compra, coge una lata, un saco de pienso, o cualquier otro alimento. Ni lo notarás en el total de la compra, y ayudarás muchísimo con tu donativo.
Mientras tu gato se acostumbra a su nuevo rascador, protege tus muebles con métodos disuasorios:
Cintas adhesivas de doble cara: Los gatos odian la textura pegajosa, por lo que dejarán de arañar la superficie.
Fundas protectoras o plásticos: Cubrir temporalmente los muebles con materiales poco agradables para sus garras puede ayudar.
Repelentes naturales: Mezcla agua con unas gotas de cítricos o vinagre y rocía las zonas afectadas (prueba primero en una pequeña área para evitar daños en el material).
En lugar de castigar a tu gato, refuerza su buen comportamiento:
Cuando use el rascador, felicítalo y dále premios o caricias.
Juega con él cerca del rascador para que lo relacione con experiencias positivas.
Si ves que se dirige a los muebles, lámalo con un tono suave y dirígelo al rascador.
Si tu gato tiene las uñas demasiado largas, sentirá más necesidad de afilarlas. Córtaselas cada dos o tres semanas con un cortaúñas especial para gatos. Si no te sientes seguro haciéndolo, pide ayuda a un veterinario o peluquero felino.
El aburrimiento y la falta de ejercicio pueden aumentar la necesidad de arañar. Para evitarlo:
Proporciónale juguetes interactivos y tiempo de juego diario.
Instala repisas o árboles para gatos donde pueda trepar y explorar.
Dedica unos minutos al día a jugar con tu gato para liberar su energía.
Cambiar un hábito en un gato requiere tiempo y constancia. Evita gritarle o castigarle, ya que esto solo generará estrés y podría empeorar el comportamiento. En su lugar, mantén la calma y aplica estas estrategias de manera consistente.
Si te preguntas cómo evitar que mi gato arañe los muebles, la clave está en la paciencia y las estrategias adecuadas. Ofrecerle un rascador adecuado, proteger los muebles, reforzar el buen comportamiento y asegurarte de que esté estimulado hará que tu felino deje de ver tus sofás y sillas como su lugar de afilado. ¡Prueba estos consejos y disfruta de una convivencia armoniosa con tu gato!
Cambra de Comerç de Tarragona ha asesorado nuestro proyecto GatsTgn
Cada gato abandonado en Tarragona que recibe comida y refugio es un paso hacia una vida digna. Y tú puedes ayudar de una manera muy sencilla.